Cuando no tuve nada que perder, lo recibí todo. Cuando dejé de ser quien era, me encontré a mí mismo. Cuando conocí la humillación y aún así seguí caminando, entendí que era libre para escoger mi destino
Publicado el Domingo, 4 Septiembre 2011
Publicado el Domingo, 4 Septiembre 2011
Cuando no tuve nada que perder, lo recibí todo. Cuando dejé de ser quien era, me encontré a mí mismo. Cuando conocí la humillación y aún así seguí caminando, entendí que era libre para escoger mi destino
1 nota